Aquí estoy de nuevo, disfrutando de una caña de cerveza y unos pinchos caseros a base de queso tierno y membrillo, realmente me están sabiendo a gloria, ya que el membrillo es casero, conociendo personalmente tanto al arbol del que salen los membrillos como a los membrillos propiamente dichos.
Y es que estoy disfrutando unas vacaciones navideñas, en las que me he propuesto por meta, intentar realizar un examen de conciencia y actuar en consecuencia, realmente estas navidades deberían marcar un antes y un después, un paso adelante que igual debiera haber dado hace mucho tiempo, pero que doy ahora, no hablo de cambios radicales, ni mucho menos, pero si un cambio sustancial en mi forma de vida, me he propuesto un calendario de acciones para el 2009, ordenar un poco mi vida y darla un poco de coherencia que hasta ahora la tenía fuera de rumbo, como si no fuera yo el que realmente estuviera al mando de ella, y eso debe cambiar.
feliz navidad